EL PCPA EN MÁLAGA APOYA LAS MOVILIZACIONES PARA FRENAR UN DESAHUCIO EN EL BARRIO DE LA LUZ

El miércoles 28 de septiembre, a las puertas del Ayuntamiento de Málaga, se ha celebrado una concentración en apoyo a una familia en riesgo de desahucio del piso donde habitan en el malagueño barrio de La Luz. Una familia con tres menores a cargo, dos de ellos con discapacidad; sufren desempleo de larga duración, aunque recientemente uno de sus miembros ha encontrado trabajo, con salario mínimo (insuficiente para acometer el pago de la vivienda).
El Ayuntamiento no aporta soluciones a esta familia. Ofrece en este caso una pequeña ayuda al alquiler, totalmente insuficiente teniendo en cuenta los precios disparados de alquiler que el modelo de ciudad desarrollado durante décadas por el PP nos ha dejado. El señor Alcalde del Partido Popular, lejos de aportar soluciones, dice literalmente que él no tiene que dar solución al problema de la vivienda, que cada cual debe resolver su propia dificultad. En Málaga capital, a día de hoy, se necesitan 21.000 viviendas para atender las solicitudes que están sobre la mesa del consistorio, mientras que el Ayuntamiento tiene proyectadas apenas unas decenas de viviendas sociales.
Para el capital y sus representantes políticos, la vivienda no es una necesidad primaria, sino un nicho de negocio del que extraer beneficios. La crisis que ya tenemos encima, con la inflación disparada y la subida del Euribor, unido a un modelo especulativo del PP que ha disparado el precio de la vivienda y expulsado del centro y alrededores a las familias malagueñas, va a poner en serias dificultades a muchas familias trabajadoras en los próximos meses. Solo la solidaridad, la organización y la lucha en pos de un modelo de ciudad diferente, que garantice viviendas dignas a precios asequibles, podrá evitar que situaciones como la de esta familia del barrio de La Luz se repitan a diario por toda la capital malagueña.
Desde el PCPA-PCPE apostamos por un modelo de vivienda pública, principalmente en alquiler social, cuyo precio dependa de las circunstancias de cada familia (ingresos, número de hijos/as, etc.), dejando atrás la pesadilla de la especulación y los desahucios.



