Comunicado del PCPA/PCPE ante los resultados electorales

Una vez celebradas las elecciones al parlamento andaluz y con los resultados recién salidos del horno, se puede contrastar que el pueblo trabajador ya poco o casi nada espera de las instituciones parlamentarias de la burguesía, pues  un total de 2.740.595 millones de andaluces el 45.13 % entre abstenciones, nulos y votos en blanco han percibido que   sus votos no servirían para cambiar nada, que en el parlamento burgués no se resuelven los verdaderos intereses y problemas del pueblo trabajador e incluso no puede ser el  lugar para intentarlo.

En estos comicios al parlamento andaluz se ha escenificado la contienda entre las diferentes expresiones políticas de las burguesías, la gran burguesía oligárquica nacionalista-monárquica ha apostado por el relevo en la jefatura de la gestión de su dominación y de sus intereses en el gobierno andaluz. Con el PP y PSOE, quemados por su permanente presencia en asuntos de alta corrupción, la oligarquía centrista ha apostado por sus nuevos y diseñados proyectos políticos: Cs y Vox, creados como reserva y sustitutos.   PSOE y PP pasan de ser protagonistas principales a comparsas en el juego de las alianzas parlamentarias.

Qué decir de los partidos de la nueva socialdemocracia Podemos-IU  que desde siempre han sostenido   el capital y sus instituciones,  los que pactan con la caduca socialdemocracia PSOE  firmando  y apoyando  los presupuestos de guerra de la monarquía-parlamentaria; los que hoy ya ni siquiera cuestionan la presencia de las Bases Yankis en suelo Andaluz, al tiempo que justifican  la pertenencia a la  OTAN, los que se alían con las posiciones reaccionarias del estado monárquico y niegan el derecho de autodeterminación del pueblo de Catalunya, los que cuando fueron gobierno junto  PSOE-IU nada cambiaron para  favorecer las vidas de millones de obreros y capas populares en Andalucía.

Lo que a simple vista parece un exagerado ascenso de posiciones ultra conservadoras algunas con tildes de fascismo no dejan de ser una reorganización de las posiciones políticas de parte del electorado de lo que denominamos derecha tradicional, siempre situada en la esfera del fascismo.  Sirvan como ejemplo las recientes posiciones del PP y Cs en el parlamento del estado español ante la exhumación del dictador, o la propuesta de ilegalización de los partidos comunistas.

Y para comprender mejor el nuevo escenario. sirven estos ejemplos; el PP pierde un total de 314.893 votos, UPYD 70.314 el partido de los señoritos andaluces el PA no concurre a estas con 60.707 en los anteriores comicios, gran parte del electorado de partidos reaccionarios votaron en esta ocasión a Vox.

Y hoy muchos se hacen la pregunta ¿qué cambiará en Andalucía después de los resultados de estas elecciones?  para los verdaderos y acuciantes intereses y problemas del pueblo trabajador, bajo la dictadura del Capital los cambios que se llevarán a cabo por los nuevos gobiernos resultantes    de los necesarios pactos tendrán mínima relevancia, no serán sino aquellos que la oligarquía, y la burguesía en su conjunto necesitan para mantener o aumentar sus tasas de ganancias y asegurar su dictadura sobre la clase obrera y el pueblo trabajador. Andalucía seguirá estando a la cabeza de la tasa de paro y desigualdades sociales, situaciones que no pueden solucionar la actual estructura económica y de poder.

En resumen, el capital-oligárquico ha apostado por la modificación de los proyectos políticos que ya no   favorecen el    seguir desarrollando su dictadura económica.

Desde sus capacidades partidarias el PCPA/PCPE seguirá trabajando sin descanso para convertirse en el referente de     la clase trabajadora andaluza y ésta tenga a su disposición la herramienta política que le haga posible liberarse del yugo criminal del capital.

Entre todos construyamos el Frente Obrero y Popular por el Socialismo.

Hacemos un llamamiento a la clase obrera a organizarse en el PCPA/PCPE.

40 AÑOS DE ENGAÑOS, 40 AÑOS DE LUCHA. NO A LA CONSTITUCIÓN MONÁRQUICA Y BURGUESA.

40 años de Constitución monárquica han permitido a la clase obrera de este país, y a los pueblos y naciones del Estado, entender, sin margen de duda, lo que ha significado la Constitución que alumbró el tardo franquismo durante la conocida como “Transición española”. Transición que no es otra cosa que el paso de la dictadura franquista a la monarquía parlamentaria, como nueva forma histórica de la dictadura del capital.

Un auténtico engaño político al servicio del viejo bloque histórico de poder en España, que, así, volvió a perpetuarse en el poder, modificando lo necesario para asegurarse que no cambiaba nada. Con esta artimaña consiguieron derrotar al bloque obrero y popular que los tuvo acorralados los años anteriores. Derrota que, una vez más, pagamos con mucho dolor, sufrimiento y muerte. Fueron más de quinientos los asesinatos perpetrados contra la clase obrera en este periodo, por policías, falangistas y paramilitares. La traición mayor corrió a cargo de la socialdemocracia felipista, pero, sobre todo, del eurocomunismo del PCE, que entregaron todo lo acumulado en décadas de lucha a cambio de un sillón en el sistema de dominación heredero del franquismo.

Desde esos tiempos, el régimen corrupto de los Borbones, Filesa, Gurtel y tarjetas black, ha suprimido gran parte de los derechos conquistados por la clase obrera a lo largo de décadas de lucha, y han impuesto su integración en las estructuras más avanzadas del capitalismo mundial. Unión Europea y OTAN dan continuidad a la dinámica impuesta por el franquismo con el caso de las bases yanquis, entregando el territorio, y la soberanía, a cambio de un lugar en el saqueo imperialista.

Campeones en paro y precariedad, tras 40 años de Constitución, nuestras pensiones están amenazadas, y el presente y futuro de nuestra juventud vuelve a ser de emigración y pobreza, al tiempo que la misma monarquía, junto a la Iglesia Católica, son  paradigma de misoginia y machismo en un país masacrado por la violencia de género y los feminicidios. Hablemos de esa realidad, y no de los viejos cuentos de la Transición, para evaluar lo que realmente han sido estos años de institucionalidad burguesa, que legitimó al franquismo con la proclamación de Juan Carlos de Borbón como Jefe del Estado designado por Franco.

40 años de Constitución y nuestras cunetas siguen llenas de los cuerpos de más de 140.000 personas desaparecidas y asesinadas por el fascismo, mientras el asesino mayor sigue enterrado con honores.

40 años sin resolver la cuestión del Estado plurinacional, y reprimiendo y negando el derecho a la autodeterminación a los pueblos que lo exigen.

Una Constitución que consagra el papel privilegiado de la Iglesia Católica y mantiene el carácter confesional del Estado con la actualización del Concordato entre el Reino de España y el Vaticano. Una Iglesia que todavía no ha pedido perdón por su participación y apoyo a los crímenes de la dictadura anterior, o por el robo de más de treinta mil niños y niñas.

¡Es una vergüenza seguir manteniendo la monarquía en España! Cuatro décadas soportando a una familia de parásitos, que crece tanto como nos cuesta mantener sus privilegios.

Por todo ello, ya es hora de decir basta y acabar con este régimen de oprobio para el pueblo y poner al frente de España a quienes hasta hoy somos absolutamente subsidiarios. Cambiemos las tornas y pongamos arriba a quienes llevamos siglos debajo padeciendo esta ignominia.

Es hora de construir un nuevo proyecto histórico para este país nuestro, que acabe con la realidad de dominación y explotación de esta dictadura, y que ponga en el centro de todo la Libertad, la Cultura y la justicia social. Una sociedad republicana y socialista, como proyecto histórico cuya prioridad sea la defensa exclusiva de los intereses y necesidades de quienes todo lo producimos. La clase obrera como clase rectora de la nueva sociedad.

Un nuevo paradigma de país en el que, en igualdad de condiciones, hombres y mujeres libres, construyamos un futuro diferente desterrando lo más execrable de este país, y promocionando las mejores tradiciones de creación, lucha y resistencia que, a pesar de toda su violencia, hemos sido capaces de construir durante estos siglos de Resistencia anticapitalista.

40 AÑOS BASTAN
NO A LA CONSTITUCIÓN MONÁRQUICA Y BURGUESA.
POR LA REPÚBLICA SOCIALISTA DE CARÁCTER CONFEDERAL.